El stock de un centro de estetica es dinero parado en estanterias: ampollas, ceras, geles, esmaltes, agujas, toallas desechables y producto de reventa. Cuando no se controla, aparecen dos problemas a la vez: te quedas sin lo que mas usas en plena cabina y, al mismo tiempo, acumulas cajas que caducan sin venderse. Esta guia te da un metodo concreto para controlar el inventario sin pasarte horas contando botes, con cifras y practicas adaptadas a un negocio de estetica en Espana.
En esta guia:
El primer error que veo en centros de estetica es meter todo en el mismo saco. No es lo mismo el producto que consumes durante un tratamiento (stock de cabina o consumibles) que el producto que vendes a la clienta para casa (stock de reventa o retail). Tienen logicas economicas opuestas y mezclarlos te impide entender que esta pasando con tu dinero.
El stock de cabina es un coste: la cera tibia, el guante de depilacion, la ampolla de vitamina C que aplicas en un facial, las laminas de presoterapia. Aqui lo que importa es el coste por servicio. Si una sesion de limpieza facial te consume 3,20 EUR de producto y la cobras a 45 EUR, ese consumible representa un 7% del precio. Tener ese numero claro por cada servicio te dice cuanto margen real te queda, no el que crees tener.
El stock de reventa es una inversion que debe rotar: cremas, serums, protectores solares, champus profesionales. Aqui lo importante es no inmovilizar capital. Una regla sensata para un centro pequeno o mediano es no tener mas de 30-45 dias de venta en estanteria de cada referencia. Si vendes 4 protectores solares al mes, no compres una caja de 24. Lleva estos dos bloques en listas separadas desde el primer dia.
El control de stock en estetica no consiste en contar todo cada semana, sino en saber cuando volver a pedir antes de quedarte sin nada. Para eso necesitas dos numeros por cada referencia: el stock minimo (el colchon que nunca quieres bajar) y el punto de pedido (el nivel que dispara una nueva compra teniendo en cuenta lo que tarda en llegar el proveedor).
Calcularlo es mas simple de lo que parece. Si gastas de media 6 botes de aceite de masaje al mes y tu proveedor tarda 7 dias en servirte, tu consumo diario es de 0,2 botes. En esos 7 dias de espera consumes algo mas de 1 bote, asi que el punto de pedido podria ser 2 botes (incluyendo un margen de seguridad) y el stock minimo 1. En cuanto bajas a 2, pides. Asi nunca te plantas en cabina sin aceite ni acumulas 15 botes sin sentido.
Apunta estos umbrales en una hoja o, mejor, en un sistema que te avise solo. Plataformas como Clientisima, disenada para negocios de servicios en Espana, permiten registrar productos y descontar consumo, de modo que no dependas de la memoria ni de revisar estanterias a ojo. Lo importante es el habito: cada referencia tiene su numero, y cuando se cruza, se pide. Sin debates ni sustos a final de mes.
A diferencia de otros sectores, en estetica el producto vencido no solo es perdida economica: es un riesgo sanitario y legal. Los cosmeticos llevan el simbolo PAO (Period After Opening), ese tarro abierto con un numero como 6M o 12M que indica los meses de uso una vez abierto. Un serum con 6M abierto en enero no deberia usarse en cabina pasado el verano, aunque quede producto. Aplicar producto caducado o contaminado puede provocar reacciones en la piel de la clienta y dejarte expuesta ante una reclamacion.
Monta un sistema FEFO (First Expired, First Out): lo que caduca antes, se usa antes. Es mas estricto que el clasico FIFO porque ordena por fecha de caducidad, no por fecha de entrada. Coloca delante en la estanteria lo que vence pronto y, al recibir un pedido, no lo metas detras sin mirar: si caduca antes que lo que ya tenias, va delante. Para producto abierto en cabina, escribe con rotulador la fecha de apertura en el bote; cuesta dos segundos y te ahorra dudas.
Haz una revision de caducidades una vez al mes, no una vez al ano. Es mucho mas barato detectar a tiempo un lote que vence en 60 dias y empujarlo con una promocion ("protector solar a -20% este mes") que tirarlo cerrado. Si tu fabricante exige trazabilidad por lote en aparatologia o consumibles especificos, guarda el numero de lote junto a la fecha; te sera util ante cualquier incidencia o inspeccion sanitaria.
El indicador que mejor resume la salud de tu inventario es la rotacion: cuantas veces vendes o consumes tu stock medio en un periodo. Si compras cremas por valor de 1.200 EUR al ano y tu stock medio en estanteria vale 200 EUR, tu rotacion es 6 (1.200 dividido entre 200): renuevas el inventario seis veces al ano. En estetica, una rotacion baja, por debajo de 3-4 veces al ano en reventa, suele indicar que tienes dinero dormido en productos que nadie compra.
Identifica tu stock muerto sin piedad: referencias que llevan 3 o 4 meses sin moverse. Cada bote parado es capital que podrias haber invertido en lo que si vendes. Saca esas referencias con un pack ("compra el serum y llevate la crema de noche a mitad de precio"), regalalas como muestra para que la clienta se enganche a un producto que si tienes stock, o usalas tu en cabina si son aptas. Lo que no puedes es seguir comprando lo de siempre mientras esas cajas cogen polvo.
Aprovecha tambien el dato cruzado entre servicios y consumo. Si en tu sistema de gestion sabes cuantas depilaciones de pierna entera hiciste el mes pasado, puedes estimar cuanta cera deberias haber gastado y compararlo con lo que realmente salio de almacen. Una desviacion grande es una alarma: o estas desperdiciando producto, o hay merma que no controlas. Cuadrar consumo teorico con consumo real es la forma mas honesta de saber donde se te va el margen.
La merma es todo el producto que pagas pero que no se convierte en ingreso: lo que se rompe, lo que se desperdicia por mala dosificacion, lo que caduca y lo que desaparece. En un centro de estetica medio, una merma del 2-3% sobre el coste de producto es asumible; por encima del 5% tienes una fuga que arreglar. Y mucha merma es invisible porque ocurre gota a gota.
La dosificacion es la gran fuga silenciosa. Si una esteticista usa el doble de ampolla o de mascarilla de lo necesario "para que la clienta note que es generosa", multiplica ese exceso por cientos de servicios al ano. Define cantidades estandar por tratamiento (por ejemplo, 1 ampolla por facial, x gramos de cera por zona) y formalo con el equipo. No es tacanear: el margen de cada tratamiento depende exactamente de eso.
Para el producto de reventa, controla quien tiene acceso al almacen y registra cada salida, incluso las muestras y los autoconsumos del personal. El robo hormiga rara vez es un gran hurto; suele ser el goteo de testers que se llevan, productos que se regalan sin apuntar o stock que sale sin pasar por caja. Llevar un registro de entradas y salidas vinculado a tu sistema de caja hace que cada bote tenga que justificar su desaparicion, y eso por si solo reduce la merma.
No necesitas un ERP industrial para controlar el stock de un centro de estetica. Necesitas un metodo sencillo que el equipo pueda mantener en el dia a dia sin sentir que pierde tiempo. Empieza por un inventario inicial real: dedica una manana a contar fisicamente todo, anotar coste y fecha de caducidad, y separa cabina de reventa. Ese conteo es tu punto cero; sin el, cualquier sistema parte de datos inventados.
A partir de ahi, elige el nivel de control adecuado. Una hoja de calculo bien hecha basta para un gabinete pequeno con 20-30 referencias. Cuando creces, o cuando ya gestionas citas y clientas en un software, tiene mas sentido llevar el inventario en la misma herramienta para no tener datos sueltos en cinco sitios. Tener stock, servicios y caja conectados es lo que te permite ver de un vistazo que un producto se agota o que un servicio consume mas de lo previsto.
Por ultimo, fija una rutina y respetala: revision mensual de caducidades, recuento completo cada trimestre y pedidos disparados por punto de pedido, no por impulso ni por la oferta del comercial de turno. El control de inventario no es una tarea heroica que haces una vez; es un habito tranquilo que protege tu margen mes a mes. Hecho bien, dejas de quedarte sin producto en plena cabina y de tirar cajas caducadas, y eso es exactamente no volverte loca.
Un recuento fisico completo cada trimestre es suficiente para la mayoria de gabinetes, complementado con una revision mensual de caducidades. Si manejas mucho producto de reventa de valor alto, un conteo mensual de esas referencias concretas te dara mas control sin obligarte a contar todo el almacen cada vez.
Mira tu consumo medio diario de esa referencia y multiplicalo por los dias que tarda tu proveedor en servirte, anadiendo un pequeno margen de seguridad. Por ejemplo, si gastas 0,2 botes al dia y el proveedor tarda 7 dias, consumes algo mas de 1 bote en la espera, asi que un stock minimo de 1 y un punto de pedido de 2 evitan que te quedes sin producto.
Sacalo cuanto antes con una promocion clara (por ejemplo -20% ese mes), conviertelo en muestra para que las clientas prueben productos que si tienes en stock, o usalo en cabina si es apto. Tirar producto cerrado es perdida directa; moverlo a tiempo recupera al menos parte de la inversion y evita que se convierta en stock muerto.
Una merma del 2-3% sobre el coste de producto se considera asumible. Por encima del 5% conviene investigar: suele ser dosificacion excesiva en cabina, caducidades mal controladas o salidas de producto sin registrar. Definir cantidades estandar por tratamiento y registrar todas las salidas son las dos medidas que mas la reducen.
No necesariamente. Para un gabinete pequeno con pocas referencias, una hoja de calculo bien organizada funciona. Cuando creces o ya gestionas citas y clientas en un sistema, llevar el stock en la misma herramienta evita datos dispersos y permite cruzar consumo de producto con servicios realizados, que es donde de verdad ves tu margen.
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